XXII Edición

Curso 2025-2026

Marta Luengos

La biblioteca

Marta Luengos, 17 años

Colegio Ayalde (Vizcaya)

Los pasos de Borja rompieron el silencio de la biblioteca. No era un silencio vacío sino la presencia de los exámenes a la vuelta de la esquina. La sala estaba llena de estudiantes rodeados de resúmenes, subrayadores y esquemas. Con la mochila sobre el hombro, Borja se dirigió a uno de los pocos huecos libres. Intentando hacer el menor ruido posible, levantó la silla que había en frente de Ester y tomó asiento. Ella no pudo evitar levantar la vista de sus apuntes para poner cara al nuevo integrante de la mesa.

La mirada de Borja fue directa a los ojos de Ester, que eran de un azul intenso, como el cielo despejado del verano. Ester no podía parar de mirar de reojo los rizos de Luisa, que estaba sentada a su lado. Le caían en tirabuzones perfectos, como si los hubiesen trazado con un compás. Sin embargo, Ester se había tenido que despertar quince minutos antes de su hora para poder plancharse el pelo, pues la noche anterior sus rizos tomaron en aspecto de un nido de pájaros y desobedecían cualquier indicación del peine.

Al mismo tiempo, Luisa deseaba tener la piel del chico de enfrente, Guillermo. Desde la adolescencia Luisa tenia problemas con el acné, que todavía poblaba su cara. En cambio, el rostro de Guillermo parecía de porcelana: liso y sin imperfecciones.

Con la llegada de Borja a la mesa, Guillermo también levantó sus ojos de los apuntes. Al comprobar la altura de Borja, se sintió un enano. Borja parecía un jugador de baloncesto. Debía de sacarle más de una cabeza, por lo que Guillermo supuso que conquistaría la atención de todas las chicas, lo que él sólo conseguía cuando contaba algún chiste.

Y así, entre apuntes, miradas y susurros del lápiz sobre el papel, cada uno prosiguió con su estudio, pero conscientes los unos de los otros. Borja, Ester, Luisa y Guillermo compartían más que una mesa: compartían silencios llenos de inseguridades, inconscientes de lo que pensaban los demás de ellos mismos.