XXII Edición

Curso 2025-2026

Berta Ramón-Borja

El orden

Berta Ramón-Borja, 17 años

Colegio Altozano (Alicante)

Mi madre no se cansa de repetir que soy una desordenada. Cada vez que entra en mi cuarto, insiste en que tengo todo descolocado, que debo guardar las cosas que en ese momento no estoy utilizando, que para algo están los armarios… Pero al abrirlos, continúa con su protesta porque, es cierto, lo tengo todo (ropa, zapatos, útiles para el colegio…) manga por hombro. 

En septiembre comienzo una nueva etapa: la universidad, y me iré a Madrid, en donde viviré con mis tíos. El argumento favorito de mi madre, con el que pretende que sea más cuidadosa, es el siguiente: «Como esto lo hagas en casa de los tíos, te van a mandar de vuelta a Alicante». Su muletilla me hace mucha gracia, ya que estoy convencida de que con las tres niñas, mi primito y un perro labrador, mi caos puede que pase desapercibido. 

Que un lugar esté ordenado supone que cada cosa esté en su lugar, pero, ¿quién designa cuál es el sitio correcto? ¿No lo determina quien habita ese lugar? Si uno mismo sabe en dónde está cada cosa, ya hay un orden excelente. Es decir, yo mantengo el orden en mi desorden, y estoy convencida de que la mayor parte de los jóvenes de mi edad tienen la misma percepción.

«Berta, no es posible que tengas la cabeza ordenada si no tienes tus cosas ordenadas», es otra de las frases favoritas de mi madre, que tengo el placer de escuchar día sí, día también. A pesar de todo, confieso que me ayuda a tener una paz mental, aunque me cueste asumirlo.

En qué consiste el orden es un debate que tenemos en casa. Mi madre, al igual que mi abuela, es incapaz de descansar si no está todo colocado en su lugar. Como hay muchas posibilidades de que un día yo también me una a esa teoría, le intento ayudar siempre que puedo.