Opinan sobre Excelencia Literaria.
 
Miguel Delibes,
escritor, miembro de la Real Academia de la Lengua, premio Cervantes, premio Nacional de Literatura
<<Felicito la labor de Excelencia Literaria. A los que aspiran convertirse en escritores sólo puedo recomendarles tres cosas: leer, leer y leer. El entusiasmo ya lo llevan dentro.>>
 
Mercedes Salisachs,
novelista. Gran Cruz Alfonso X El Sabio, premio Planeta, premio Ateneo de Sevilla
<<Nada como el pensamiento constructivo y convertido en letras, puede merecer con verdadero derecho el título de Excelencia Literaria. Es precisamente esa excelencia lo que arranca las raíces mal cultivadas de la ignorancia para dar paso al germen enriquecedor que nos permite gozar de los tres pilares esenciales, llamados: fe, esperanza y amor.>>
 
María Forero, filóloga, escritora de novela infantil y autora del blog literario Entre Libros (www.radiofftherecord.com)
<<Lanzarse a escribir es una aventura de final incierto. Uno no sabe si va a estar a la altura, si va a ser capaz de construir un mundo de palabras que tenga vida propia, que se alimente de lo que otros escribieron para crear luego algo diferente. Y frente a tantas incertidumbres, una sola certeza: tienes que escribir; pase lo que pase, sin importar las dificultades, o pese a ellas, debes intentarlo porque la escritura es tu forma de estar en el mundo, y eso es algo que no se puede ignorar>>
 
Lorenzo Silva,
novelista. Premio Planeta 2012. Premio Nadal 2000
<<Quien escribe, piensa, y sólo quien piensa vive en toda la extensión de la palabra. Escribir es vivir del mismo modo que mantenerse al margen de la escritura y de la lectura es simplemente estar ahí. Estando ahí se puede llegar a experimentar sentimientos, incluso intensos, qué duda cabe, pero sin llegar nunca a construir verdaderas ideas, que son las propias. Vivir sin pensar, sin ideas propias, puede parecer apetecible a algunas personas, pero acaba siendo siempre mal negocio. Por eso leer es una aventura insoslayable, y para aquellos que además sientan la llamada de la escritura, ésta es un empeño que merece la pena explorar con el rigor y la pasión que se propone desde Excelencia literaria>>.
 
Javier Gomá, filósofo
Director de la Fundación Juan March

<<Es escritor quien cae perdidamente enamorado. Enamorado del hechizo de las palabras. A cada palabra le acompaña un eco, una evocación, que el enamorado capta con fino oído. Algunas palabras, al combinarse, desprenden una armonía particular. Las frases se juntan y forman párrafos, sólidos, bien construidos, con música. Literatura es literalidad: la exacta sucesión de palabras escogida amorosamente por el escritor. Y este amor se cultiva, se ejercita, leyendo. Porque es en los textos escritos por los mejores de todos los tiempos donde hallamos el amor más perfecto a las palabras, las frases y los párrafos. Por tanto, participantes en Excelencia Literaria, os animo a que aprovechéis esta oportunidad>>.
 
Agustín Alberti,
Periodista. Excorresponsal de TVE en París y Londres. Enviado especial en Marruecos. Licenciado en Derecho y “explorador” de la Física y las Matemáticas. Miembro de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Turismo (FIJET)
<<Escribir es comunicar. Las formas, como para toda manifestación artística, son infinitas. No hay fórmulas mágicas, creo. Personalmente agradezco, cuando leo, la claridad. Como en la pintura china, lo que no se dice explícitamente es tan importante o más que lo que se explica con las palabras. Naturalmente escribimos si nos urge que otros descubran algo que hemos descubierto previamente. El arte por el arte no suele llevar muy lejos.
Las jóvenes promesas tienen en Excelencia Literaria un potente incentivo para comenzar, que no tuvieron otras generaciones.
La prima de Paloma, mi mujer, Ana María Matute, comenzó muy joven contando a sus familiares más pequeños, en Mansilla de la Sierra, cuentos fascinantes. Después, mucho después, nos regaló “Olvidado rey Gudú”. Mi tío Rafael Alberti dibujaba, cuando era muy joven, en pequeños cuadernos, sus imaginados personajes mientras se reponía en un sanatorio de Guadarrama. Pienso que así perdía el miedo al papel en blanco. Luego vino “Marinero en Tierra”.
Con su generosa iniciativa personal, Miguel Aranguren, escritor consagrado, pone a los jóvenes soñadores de ideas y palabras frente al desafío del folio en blanco.
Aprovéchenlo>>.
 
Gonzalo Altozano,
escritor. Director, productor y presentador de televisión
<<Me piden los amigos de Excelencia Literaria unas palabras para los que empezáis en esto de la Literatura. Lo primero, señalar lo obvio: si queréis ser escritores, tenéis que leer. Es hora de que, tomo a tomo, vayáis construyendo vuestra propia biblioteca, personal e intransferible. Sé que a vuestra edad siempre se anda corto de dinero. Pero eso no es excusa para no leer. Seguro que en casa de vuestros padres hay buenos libros. Y si no, sacaos el carnet de lector de una biblioteca pública y tomad prestados libros hasta el límite de lo permitido, hasta que la bibliotecaria se sepa vuestro nombre. Haced de la lectura un hábito de vida cotidiana, como cepillarse los dientes. Pero sin prisas. A cada libro dedicadle el tiempo que os exija. Que esto no es una competición para ver quién lee más. Si queréis acertar en la lectura, apostad por aquellos libros que cuentan con el depósito de los siglos: los clásicos. Y dadles una oportunidad, no los abandonéis en las primeras páginas solo porque están escritos en un lenguaje que no es el de hoy; si perseveráis, os terminarán pareciendo que fueron escritos solo para vosotros. Y no olvidéis que un escritor no se hace solo en las bibliotecas, que la aventura sigue estando a la vuelta de cada esquina>>.
 
Jaime Nubiola,
Profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra, a quien le gusta pensar e invitar a otros a pensar y a escribir
<<Vivir de estreno. Probablemente sea esta la clave para lanzarse a escribir. Leemos para comprobar que no estamos solos y escribimos porque tenemos algo que decir. No podemos parar de pensar. Con nuestra imaginación y con nuestros textos queremos iluminar la cabeza y ensanchar el corazón de quienes quizá algún día lleguen a leernos. Nuestro tesoro es ese activo silencio que favorece la atención, enriquece la vitalidad interior y ensancha el trato cordial con los demás. Para nosotros escribir es siempre estrenar nuestra vida, palabra a palabra, línea a línea>>.
 
Stratford Caldecott,
Editor en Routledge, Harper Collins, T&TClark, Sophia Institute Press. Editor del “Second Spring Journal”. Coeditor de la edición inglesa e irlandesa de “Magnificat”. Editor del “Semanario de crítica literaria del Instituto Pontificio Juan Pablo II”, en Washington D.C. Editor de la “Sociedad Católica la Verdad”, de Londres
<<El Cristianismo es la religión de la Palabra. San Juan Evangelista nos dice que la Palabra es Dios, y que la Palabra se hizo Hombre. Las palabras humanas son, por supuesto, meros fragmentos y pálidos reflejos de la Palabra que Dios habla eternamente. Sin embargo, es el idioma, nuestra habilidad humana para comunicar y para pensar, lo que nos hace imágenes de Dios. El escritor tiene una gran responsabilidad: dar testimonio en lenguaje humano de la bondad, la belleza y la verdad de la Palabra eterna. En una etapa secular como la nuestra, en la que la fe y la tradición del cristianismo están en entredicho, necesitamos escritores cristianos más que nunca, para que nos recuerden nuestra humanidad y nos vuelvan a llamar hacia nuestro destino eterno>>.
 
David Santisteban,
Compositor y letrista musical
<<Siempre me he considerado una persona inquieta, predispuesta a vivir experiencias nuevas. En este caso la llamada de Miguel Aranguren ha sido, sin duda, el detonante para que pueda descubrir por mí mismo, que al igual que puedo contagiar al gran público con mis melodías y los textos de mis canciones a través de las voces de muchísimos artistas, también logro transmitir, enseñar y contar mis inquietudes, compartiendo la experiencia que siento al componer. Una profesión que para mí es una fantástica rutina, para los casi 100 alumnos que me escucharon en la Universidad de Navarra cuanto menos fue un acercamiento curioso a un oficio imprescindible para el engranaje del mundo de la canción. Gracias por el cariño y atención recibida. Espero que las letras, las melodías, las palabras y las rimas nos vuelvan a reencontrar de nuevo. Os animo a expresaros bajo el abrigo de la sensibilidad, independientemente del camino que queráis adoptar>>.
 
Ricardo Gimeno
Editor Ejecutivo
Revista Spend-in
www.spend-in.com
<<La sociedad de la comunicación necesita mujeres y hombres capaces de humanizar un mundo que camina a gran velocidad por las autopistas digitales. La tecnología no tiene que estar reñida con los valores, al contrario ofrece una oportunidad histórica para comunicar y educar sin fronteras. La palabra no tiene límites. Es tiempo de grandes comunicadores que sepan poner rostro a cada cifra, humanizando las estadísticas para que nadie quede excluido de un futuro que se intuye apasionante. En este sentido, creo que Excelencia Literaria hace una extraordinaria labor, ya que el talento es universal y la formación e impulso de las jóvenes promesas es la mejor garantía para que la tinta, aunque sea digital, siga siendo la señal luminosa de un camino a un mundo mejor>>.
 
Ymelda Navajo,
Editora. Directora de La Esfera de los Libros
<<Excelencia Literaria me parece una gran apuesta de futuro para crear nuevos escritores, chicos y chicas que revitalicen el panorama literario español con sus ideas. Quién sabe, quizá de esta iniciativa salgan los grandes novelistas de los próximos años que los editores publicaremos con sumo placer.>>
 
Alex Rosal,
periodista y editor de LibrosLibres
<<Decía el bueno de José Luis Martín Descalzo que para saber escribir se requerían dos cosas: leer y escribir. Mucha lectura y mucha práctica. Pero habría que añadir una más: un maestro. Alguien que te enseñe el oficio como lo hacían los viejos artistas a inexpertos jovenzuelos como Miguel Ángel, Da Vinci o Boticelli en pleno Renacimiento. Sabios que te encaminan, te riñen o te animan… Sabios que te obligan a comenzar una y mil veces esa “obra de arte” que diseñaste en tu mente y que no es más que una vulgar obra que no te ayuda a crecer como artista.

Se necesitan esos sabios hoy más que nunca. Y deberíamos reeditar esos talleres de Florencia de donde salían los grandes artistas de la época que lograban irradiar la belleza de su arte por medio mundo.

Por eso hoy, en nuestra España culturalmente en horas bajas, Excelencia Literaria es el reflejo de esos talleres donde se enseña el oficio de escribir como se ha hecho siempre: con maestros y alumnos. Con talento y ganas de aprender. Con mucha práctica y poca teoría. Con oficio.

No hay mejor lugar para formar a la futura generación de oro de la literatura española. Excelencia Literaria es la cantera, y Miguel Aranguren su entrenador. Mucha suerte.>>

 
José Luis Olaizola,
novelista y premio Planeta

<<Era escéptico respecto a la posibilidad de comunicar la experiencia literaria a través de un medio distinto a uno mismo, hasta que me he asomado a Excelencia Literaria. ¡Me he quedado asombrado! Es un proyecto muy bien concebido, de gran ayuda para cualquier joven con inquietudes literarias. Incluso, tal y como está planteado, puede despertar esas inquietudes incluso en quien no sabe que las tiene. Las Jornadas en la Universidad de Navarra son de una gran riqueza para cualquier joven, y más para los que sienten el tirón de la Literatura. Si en mi adolescencia me hubiera topado con Excelencia Literaria, ¡cuánto hubiera disfrutado!>>

 
Juan Manuel Cotelo
Infinito más uno
Director de cine, productor, guionista, actor y periodista
<<Queridos escritores de Excelencia Literaria:

"Creador"..., lo que se dice "creador"..., uno sólo, origen de todo lo creado. "Autor"..., lo que se dice "autor"..., uno sólo. Ninguno de nosotros compró el talento recibido. Se nos regaló, gratis, la inteligencia, el tiempo, los ojos, los oídos, el corazón... Se nos regaló la capacidad de hablar, para que sirvamos a los demás con la explotación de cada talento recibido. Es justo que no robemos al legítimo propietario de los derechos de Autor, la gloria que le pertenece. Celebrad los dones recibidos de Dios y ponedlos todos al servicio de los lectores, no de vuestra vanidad. Si le sois fieles, Él protegerá vuestro camino de contadores de historias y provocará, en vuestros lectores, reacciones grandes y hermosas que no alcanzáis a imaginar. Leed el único libro vivo que se ha escrito jamás, la Biblia, y encontraréis en ella secretos íntimos para vuestra felicidad, que se esconden en palabras sencillas, cuyo sentido es revelado solamente a quienes desean ser hablados por su Autor. Muchas gracias por sacar vuestros talentos del escondite. Gracias por vuestro servicio silencioso.>>

 
Antonio Argadoña,
profesor del IESE. Miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España. Director del IESE Insight y del IESE Alumni Magazine
<<En mis años de estudiante en la Universidad de Barcelona, un profesor de Historia Económica nos recomendó: “Lean, lean ustedes, lean mucho aunque sea tebeos” (ahora diríamos cómics). Siempre agradecí aquel consejo y he tratado de ponerlo en práctica con constancia. Leer quiere decir conectar con lo más profundo del otro, tratar de entenderle, entrar en diálogo con el mundo de una manera profunda. Después vendrá el desarrollo de nuestro propio pensamiento, la apertura a los demás, ejercer nuestra responsabilidad como seres humanos y como miembros de una sociedad. Porque la tarea de leer se proyecta en la labor de escribir, como pensador, como divulgador, como periodista o como simple aficionado; desde un sesudo volumen “para hacer pensar”, hasta un sencillo “libro de aeropuerto” que ofrezca ideas prácticas; desde una noticia aparentemente intrascendente, hasta un artículo científico de los que dejan huella en una profesión, o una humilde carta familiar que recuerda a otra persona que nos acordamos de ella. Desde luego, no podemos menospreciar a las personas analfabetas, porque la calidad de sus ideas y la influencia de sus virtudes pueden cambiar la vida de otras muchas, pero el escritor está llamado a dejar un surco más hondo porque dispone de medios muy poderosos que, además, pueden conservarse durante siglos. El vestido de la palabra no debe ocultar su integridad profesional, su voluntad de servicio y su calidad humana>>
 
Juan Pascual,
fundador y director ejecutivo de Ediciones El Andén
<<Acabo de conocer el proyecto Excelencia Literaria, que busca entre nuestra juventud aquellos valores que dentro de un tiempo formarán parte, con toda seguridad, de muchos catálogos editoriales. También nosotros (aunque algunos llevamos treinta años en el mundo de la edición) estamos empezando en Ediciones El Andén. Cada libro es un mundo y un camino diferente, como son diferentes los autores, sin los cuales -qué obviedad- no habría libros. Desde nuestra pequeña trinchera creemos que, en general, nuestro sistema educativo está muy por debajo de los de otros países en los que la lectura y la escritura son materias de prioridad absoluta. Quiero desearos todo el éxito del mundo. Sois nuestro futuro, no sólo para la vida, también para las letras.>>
 
Angel J. Gómez Montoro,
Rector de la Universidad de Navarra
<<Para una universidad como la nuestra, que apuesta decididamente por las humanidades, Excelencia Literaria es un proyecto con el que no podíamos dejar de colaborar. Desde el principio hubo sintonía, unidad de intereses y objetivos comunes, y el resultado está siendo extraordinario. De hecho, nos enorgullece ver que algunos de los participantes de las primeras ediciones encuentra en la Universidad de Navarra la continuidad de la experiencia vivida en Excelencia Literaria.>>
 
J. Pérez-Foncea,
novelista. Autor de la saga “Iván de Aldénuri”
<<Iniciativas como Excelencia Literaria constituyen una aportación de primer orden a la educación de los estudiantes en España. Quizás de modo especial en esta época en la que algunas mentes carentes de miras espirituales y culturales tienden a relegar a las humanidades a un segundo plano.>>
 
Jesús Fonseca,
periodista y poeta

<<En los casi cuarenta años que llevo dedicado a este género literario que es el periodismo, me he encontrado de todo, pero nada tan ilusionante, tan prometedor, con tanto horizonte como el proyecto Excelencia Literaria.

Acercar a cientos y cientos de muchachos al mundo de las letras es mucho más que eso. Es, sobre todo, apostar por el talento allá de donde se encuentre, por una sociedad más abierta, por una juventud más creativa y, en definitiva, más vivible. Porque las letras facilitan la convivencia, nos hacen mejores; más humanos.>>

 
Belén Martín G. de Cabiedes,
Consejero Delegado de Ediciones Palabra

<<Desde Ediciones Palabra hemos apostado, desde el primer momento, por Excelencia Literaria. La juventud necesita estímulos como éste, y la cultura de nuestro país precisa también aire fresco que sólo jóvenes con ideales y valores podrán traer.>>

 
José Ramón Ayllón,
escritor.
www.jrayllon.es

<<Enseñar a escribir es enseñar a pensar. Por eso, la iniciativa Excelencia Literaria me parece de sobra justificada, y más cuando estamos sufriendo la alarmante mutación del homo sapiens en homo videns.>>

 
Pilar Cernuda,
periodista

<<¿Y si Excelencia Literaria descubriera a algunos de los valores literarios más sólidos del futuro? ¿Y si gracias a Excelencia Literaria tienen posibilidad de abrirse camino aquellos a los que otros cierran injustamente las puertas?

Bienvenidos al mundo de los que amamos la palabra, la escritura, los libros, las letras.>>

 
Luis Alberto de Cuenca, poeta, premio de la Crítica y Nacional de Traducción, profesor de Investigación en el Instituto de Filología del CSIC y antiguo director de la Biblioteca Nacional

<<Excelencia Literaria me ha parecido un proyecto muy interesante, digno de elogio.>>

 
Santiago Velo de Antelo, Director de la revista Diplomacia del grupo Intereconomía

<<Ya en la tercera edición de los premios Excelencia Literaria, observo, una vez más, los buenos avances y éxitos que Miguel Aranguren está cosechando con su proyecto. La nueva web, con unos contenidos de gran interés, es muestra fiel de ello. Aún recuerdo sus inicios así como la primera edición de los premios, de los que tuve el honor de ser jurado, y me es muy grato observar como el proyecto ya está consolidado, así como el bien que Excelencia Literaria está ejerciendo en jóvenes escritores, muchos de los cuales han descubierto su vocación literaria.>>

 

Alfonso Basallo,
periodista y director del semanario Época

<<Si como sostiene Celine y demostró Robert Louis Stevenson, la verdadera patria del hombre es la infancia, es en la niñez donde se forjan los escritores. Se forjan con tebeos, cómics, álbumes, viejos tomos escudriñados a escondidas en bibliotecas de abuelos o tíos. También, desde ahora, en ese gigantesco laberinto borgiano que es Internet. Y se templan en los garabatos, las caricaturas en los márgenes de los libros de texto, los versitos amorosos, las redacciones en hojas de papel cuadriculado, las novelas pergeñadas en la adolescencia (ellos), o los diarios íntimos (ellas). Ese mundo, esa cantera, ese laboratorio de pruebas ha encontrado un cauce, por primera vez en mucho tiempo, a través de Excelencia Literaria. El banderín de enganche de muchos jóvenes que no tenían donde hacer sus pinitos, arrimarse al toro y aprender a base de prueba y error –como dicen en los libros de autoayuda anglosajones- o de tachar y borrar, que es lo que han hecho siempre los grandes, desde Cervantes a Javier Cercas, pasando por Aldecoa. Ese es mi descubrimiento, un Mediterráneo que he encontrado en el proyecto de Miguel Aranguren, al que auguro grandes éxitos porque es una fórmula novedosa, está bien concebida y desarrollada, y va a ser una inyección hiperestimulante para muchos aprendices de Quevedo que no saben cómo canalizar esa energía maravillosa que es la vocación literaria.>>

 
Carlos Marzal,
poeta, crítico literario y premio de la Crítica, Nacional de Poesía y Loewe

<<Lo que me cuentan de Excelencia Literaria, lo que he visto alguna vez en distintas publicaciones y lo que intuyo por la lectura de la página web me hacen pensar que el proyecto es muy interesante y provechoso. Creo que todo lo que se haga en los años de la infancia y la adolescencia para animar a la lectura y la escritura resulta fundamental. Conozco a muchos buenos escritores actuales que empezaron a escribir con iniciativas similares.>>

 
José Antonio Zarzalejos. Director de ABC

<<Escribir es una experiencia que hace material el lenguaje, que hace corpóreo el pensamiento, que ordena las ideas y que refleja la lógica interna de la personalidad del autor. Por eso, escribir, siempre es un esfuerzo por la excelencia, que, además, establece una vinculación sólida "con los otros". Escribir es una forma diferente de vivir.>>

 
José Alfredo Peris,
Rector de la Universidad Católica de Valencia

<<Mi más cordial enhorabuena a todos los que participáis en Excelencia Literaria. Crear, a través de la Literatura, nuevos espacios en donde encuentre cobijo la esperanza, es algo cada día más urgente. Resulta imprescindible que el impulso creativo de los jóvenes reciba el apoyo necesario para llegar a buen puerto. La iniciativa de Miguel Aranguren es una respuesta inteligente, oportuna y generosa, que no sólo vosotros, sino a todos, nos beneficia.>>

 
Mamen Sánchez,
novelista. Adjunta a la Dirección de la revista ¡HOLA!
<<Excelencia Literaria me recuerda a la cantera de un equipo de primera división, con Miguel Aranguren como entrenador y un montón de jóvenes talentos empezando a meter goles en las difíciles porterías de la Literatura y el Periodismo. Fue una suerte poder participar en las Jornadas de la Universidad de Navarra y conocer en persona a todos los que forman parte de este proyecto. En persona, porque además de buenos escritores, los chicos y chicas de Excelencia son excelentes personas. Y eso es lo más grande. Con toda la humildad y el respeto, animo a Miguel y a los padres, profesores y alumnos a continuar con esta tarea importante, necesaria, esperanzadora. Que una nueva generación revolucione este mundo revolucionado.>>
 
José Antonio Fúster,
director de Chesterton y la de la Gallina Ilustrada
www.chesterton.es
www.chesterton.es/lagallina

<<Excelencia Literaria es una idea magnifica: dotar a un joven de las herramientas necesarias que le permitan satisfacer su alto anhelo de escribir. Espero que, algún día, mis hijos tengan la suerte de que entre en su clase Excelencia Literaria y que ésta enmiende los errores que yo pueda cometer en su formación como hombres de letras.>>
 
Antonio Burgos,
periodista, premio Mariano de Cavia, Larra y Pemán
<<Les felicito por esta iniciativa, tan en contra de la corriente. Corren malos tiempos para la excelencia y mucho peores para la Literatura. Y si ambas van unidas, ni te cuento...>>
 
Rafael Miner,
director de ALBA
<<¿Quién no se ha sentido vacío sin unos cuantos libros en la mesilla de noche que merezcan la pena? Recuerdo todavía a un escolapio sabio, de apellido navarro, que me enseñó a amar la literatura y a un polifacético profesor de mi universidad, Luka Brajnovic, novelista, periodista y poeta, al que me parece escuchar todavía hablándonos de los grandes literatos de la historia.

Desde que conocí Excelencia Literaria me entusiasmaron el proyecto y su web. En el semanario Alba tenemos el honor de contar periódicamente con la pluma de jovencísimos talentos. Ojalá cada vez más gente joven sienta la inquietud de las artes y las letras, porque el panorama cultural exige sensibilidad, pero también ideas claras sobre el bien, la verdad y la belleza.>>

 
Enrique García-Máiquez,
poeta, articulista de opinión, traductor y editor
<<Quizá lo más urgente de Excelencia Literaria sea el pleonasmo que su nombre proclama. Hay que reivindicar la excelencia y más en la literatura, donde lo mediocre no existe y, encima, no merece la pena. Y a la vez, sin olvidar la docencia entregada y el ánimo sonriente. Me consta que ambos extremos, la calidad y el cariño, se cuidan en este proyecto. Por sus frutos lo conoceréis.>>
 
José Luis Martín Vigil,
novelista. Autor de “La vida sale al encuentro”
<<Tengo ochenta y ocho años. Los primeros treinta y cinco de mi vida coincidieron con los más arriscados de la historia de España. Viví en monarquía y en república, en paz y en guerra, en dictadura y democracia. Antes de alcanzar la mayoría de edad, había visto más muertos que el hombre medio ve en su vida. Estimulado quizá por la tensión del ambiente, creí tener cien vocaciones (ninguna literaria, por cierto), hasta abrazar una radical que creí definitiva. Pero, ya en la treintena, ocurrió algo... Se me encargó pastorear la adolescencia de un grupo de estudiantes distinguidos. Fueron años tan fecundos que merecían ser contados, y me decidí a hacerlo, sin más ambición que sacar doscientas copias para regalar a mis discípulos.¿Cómo fue que en vez de doscientas se editaron cientos y cientos de miles de ejemplares de “La vida sale al encuentro” durante este último medio siglo?

Fue fabuloso, en todo caso para mí, descubrir que un cerebro y una pluma pueden llegar al corazón de millones de seres humanos. ¿Por qué no te lo planteas? ¿Por qué tú no? Te advierto que yo era del montón.

Venga, chicos y chicas, ¡un paso al frente de la mano de Excelencia Literaria!. Vale la pena, os lo prometo.>>

 
Luis Herrero,
periodista
<<Decía Oscar Wilde que "no existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo". Los jóvenes que cumplan esos dos requisitos ahora cuentan, además, con un estímulo para seguir creciendo. Suerte en esa lucha en la que sólo se batalla con palabras.
Mi brindis por este proyecto con sabor a excelencia.>>
 
Cosme Ojeda,
director de Selecciones Reader’s Digest
<<En uno de mis libros favoritos, El hablador, de Mario Vargas LLosa, se describe magistralmente esa emocionante labor del narrador de historias en la tribu ancestral. Esa labor que hoy hacen los escritores y en cuyas obras los demás buscamos entretenimiento, estímulo intelectual o emociones. Incluso, como dice Nabokov, buscamos en el escritor a ese buen profesor que nunca tuvimos. Quiero abrir las puertas de Reader´s Digest, la revista más leída del mundo, a esta estupenda iniciativa que, además, busca la excelencia. Espero que alguno de esos escritores noveles llegue tan lejos como muchos de los escritores que por todo el mundo escriben hoy en nuestras 50 ediciones. Algunos de los que comenzaron con nosotros contando historias extraordinarias de gente corriente, son hoy famosos periodistas o narradores con los mejores premios de relato corto a nivel mundial.>>
 
Carlos Pujol,
escritor, crítico literario y traductor

<<Quizá leer y escribir sea lo único que valga la pena aprender, lo único que haya que enseñar de veras a todo el mundo, y muy especialmente a los más jóvenes. Por eso hay que alentar iniciativas como la de Excelencia Literaria, para que crezcan y se hagan fuertes en este mundo tan perezoso en lo que a las letras se refiere. No os rindáis. Ánimo y suerte.>>

 
José Vila,
vicepresidente de Walt Disney Televisión Internacional

<<El proyecto Excelencia Literaria me parece una idea oportuna y muy necesaria. Gracias a esta iniciativa muchos estudiantes están sintiendo la inquietud de escribir y de entre ellos podrían surgir los novelistas de los próximos años y, por qué no, los guionistas de éxito que las televisiones estamos buscando.>>

 
Jorge de Cominges,
escritor y periodista. Director de la revista “Qué leer”

<<Creo que "Excelencia Literaria" es un interesante proyecto y que todos los jóvenes que sientan la tentación de la escritura deberían probar suerte en él. Escribir es una forma de comunicarse que merece ser cuidada con especial atención.>>

 

Antonio Arcones,
Editor. Editorial Ciudadela.

<<Es necesario rescatar el sentido de la belleza, y rescatar la belleza de la verdad de las cosas. En eso consiste la auténtica formación del espíritu, lo único que realmente forma hombres libres. Varios siglos de abandono de la formación humanística, generaciones enteras de escritores entregados al cultivo de la sospecha, el rencor y el escepticismo vital, han contribuido al desamparo y a la tristeza del hombre moderno. Mi enhorabuena a Excelencia Literaria por su empeño en rescatar a nuestros mejores jóvenes de esa educación servil.>>

 

Almudena de Arteaga,
escritora de novela histórica

<<La simbiosis perfecta entre escritura y lectura es lo que consigue Excelencia Literaria. ¿Qué sería un escritor sin un lector o viceversa? Estimular la escritura en los más jóvenes es enseñarles a expresar sus sentimientos sin miedos ni temores. Es iniciarles, sin sacrificio añadido, en el conocimiento y perfeccionamiento en el uso del idioma. Es, sobre todo, animarles a estimular su desbordante imaginación. Si además de la práctica de este apasionante juego, se les brinda la oportunidad de ver su creatividad publicada, pocos dejarán de ejercitarla a lo largo de su vida y con el tiempo valorarán la suerte de haber descubierto, a edad temprana, la esencia de lo que un conjunto de palabras surgidas de sus mentes pueden lograr. ¡Enhorabuena Excelencia Literaria por pescar en la inmensidad de estos mares a estos jóvenes talentos y enseñarles a crecer su creatividad!>>

 

Cristina de Álzaga,
directora de la revista AR

<<Dijo Aristóteles: "La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía". Y yo, parafraseando al filósofo griego, diría que la excelencia literaria es resultado de dos hábitos: el de leer y el de escribir. Y cuanto antes empecemos, mejor.

En una sociedad a veces derrotista y conformista, la utopía de cambiar el mundo enseñando de nuevo a nuestros niños la magia de los libros (de la lectura y de la escritura) es un sueño que merece la pena perseguir. Por eso, el proyecto de Miguel Aranguren hace honor a la descripción que del concepto "excelencia" hace el diccionario de la RAE: "Superior calidad o bondad que hace algo digno de singular aprecio y estimación". Gracias, Miguel.>>

 

Alberto Vázquez-Figueroa,
uno de los autores españoles más leídos y traducidos

<<Para ser escritor no basta con tener imaginación, ideas, sueños o conocer el mundo, la gente que lo habita y sus maravillosas historias. A menudo ni siquiera basta con tener talento. Se necesita, además un gran dominio del lenguaje, una cierta técnica y sobre todo una inagotable capacidad de sacrificio, porque alcanzar la cima de la profesión más hermosa que existe es como llegar a la cima del Himalaya. Hay que ascender metro a metro.>>

 

Covadonga O’Shea,
periodista. Fundadora de la revista TELVA y presidenta del ISEM

<<Guardo entre mis mejores recuerdos las horas que tuve la suerte de pasar, desde muy pequeña, encerrada en la biblioteca de casa o en mi cuarto, leyendo libros, invierno y verano. En cuanto encontraba un rato libre me encerraba con los héroes de mis novelas preferidas o de las biografías de personajes importantes de la Historia. Me gustaba tanto lo que leía que, al terminar cada libro, hacía un resumen de lo que recordaba y pequeñas críticas literarias, sin tener ni idea de que se llamaban así. Simplemente ponía por escrito mi opinión. Cuando empecé a estudiar periodismo ya había escrito muchas páginas, inéditas, por supuesto. Recuerdo que nos pidieron una memoria autobiográfica para el examen de ingreso y que, gracias a mis horas de lectora empedernida, aquello me resultó fácil. Pero con el tiempo he comprobado que escribir no es tan fácil: exige esfuerzo, trabajo e inspiración. Pero tampoco es tan complicado si se ha leído mucho. Por estas razones tan personales, porque parto de mi propia experiencia, mi mayor enhorabuena a esta iniciativa de “Excelencia Literaria” que es, sin duda, una siembra de futuros escritores excelentes.>>

 
María Vallejo-Nágera
www.mariavallejonagera.com
<<Nunca pensé que iba a tener la dicha de recibir la llamada que cambiaría mi vida para siempre. Recuerdo que andaba torpemente bajo mi paraguas, protegiéndome de un chaparrón de esos tan típicos del invierno londinense. “Vaya, hombre”, pensé incómoda, “ahora se pone a sonar el teléfono, justo cuando no me queda un solo dedo libre”. Con bastante dificultad conseguí hacerme con el móvil, que chillaba furioso desde las profundidades de un bolso repleto de todas las tonterías que una mujer suele llevar. “¿Dígame?”, pregunté algo enfadada con mi interlocutor por inoportuno. “¿Es usted la escritora Maria Vallejo-Nágera?”, preguntó una señorita con acento catalán. “Bueno, soy Maria Vallejo-Nágera, pero no soy escritora”, contesté con sorpresa. “Debe de haber un error” , añadí de lo más confundida. “Pues llamo desde Barcelona para decirle que una tal María Vallejo-Nágera, con este número de móvil de Londres, ha entregado una novela al jurado del Premio Planeta de este año y ha quedado seleccionada entre los finalistas. Yo, como comprenderá, no me lo he inventado”. Me quedé clavada en el suelo. ¡No podía ser cierto! Efectivamente, había enviado unos meses antes, y con una desfachatez supina, mi primer manuscrito bajo el mayor de los secretos al Planeta de 1999. “¡Que nadie se entere nunca de que he enviado mi estúpida novela a un premio de esta categoría”, me había dicho una y mil veces. Se trataba de una novela fruto de la más tonta imaginación: mi primer intento de ser una escritora. ¡Y ahora me telefoneaban diciéndome que había gustado al jurado!

Siempre había soñado lograrlo, porque siempre he amado con toda mi alma leer y escribir. Desde niña me escondía con los libros, leía a todas horas, devoraba las páginas con un placer infinito, con una locura voraz… Y soñaba que algún día yo también podría llevar el placer de leer a otras personas con mis escritos. Pero jamás me había atrevido a hacerlo. Era demasiado tímida, insegura e indecisa. Pero, sobre todo, pensaba que no era digna, que alguien se reiría de mi trabajo, que sería ignorada por las editoriales y que, sin duda, sería el hazmerreír de mi familia. Hasta que ese día de loco atrevimiento me atreví a enviar mi escrito a escondidas… Nadie se enteraría, todo quedaría bajo los escombros de una torpe quimera... Pero resultó que mi novela fue seleccionada. ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Jamás lo imaginé! Resultó que sí que era escritora y yo ni lo sabía.

Y aquí estoy, pequeño futuro escritor, escribiéndote para contarte que llevo ya seis novelas publicadas, todas con gran éxito de ventas. Sé que debes intentar seguir mis pasos. ¡No dudes nunca de tu capacidad de ensoñación! El poder de tu imaginación te puede llevar muy lejos. Tanto, que quizá seas tú quien me procure a mi placer con la lectura de tus escritos antes de que te des cuenta. ¿Acaso vas a ser peor que yo? ¡Ni hablar! Adelante, atrévete de una vez a asombrarme con tu maravilloso don. Con todo cariño.>>

 
Román Piña,
escritor, crítico de El Cultural y director de La Bolsa de Pipas
<<La tarea de Miguel Aranguren con su programa de Excelencia Literaria no se me antoja inocente ni desinteresada. Creo entender muy bien, pues al frente de La Bolsa de Pipas padezco iguales inconfesables vicios, qué cantidad de satisfacciones y alegrías conoce uno cuando con su trabajo consigue canalizar el talento y el esfuerzo de otros, contribuye modestamente a darles visibilidad y les estimula para insistir en esta fascinante dedicación que es la escritura, el periodismo y la creación literaria.>>
 
Javier Alonso Sandoica,
Sacerdote, periodista y presentador de Popular TV
<<Guardo en mi memoria frases inolvidables de libros inolvidables: "El poder terrestre se aproxima tanto como es posible al poder de Dios, cuando la clemencia atempera la justicia", El mercader de Venecia (W. Shakespeare). "No hay peor enemigo del sueño que la mala conciencia", El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde (R. L. Stevenson). "La poesía no tiene como objeto decir a la gente lo que tiene que hacer, sino extender nuestro conocimiento del bien y del mal", Carta de Año Nuevo (W. H. Auden)...

Un escritor no sólo se forja con talento y artesanía, sino con el oficio de vivir en un estado de apuesta por algo o alguien del que dependa hasta el último pelo de su cabeza. Si es así, cualquier cosa que diga hará salivar al lector, que no sólo leerá por gusto sino por apretar el libro contra su pecho. ¡Ánimo, Excelentes!>>
 
Miquel Campins,
Premio Ciudad de Badalona de Narrativa Juvenil por “Gavin de Puiyet”
<<Excelencia Literaria es un proyecto fascinante. Por un lado, porque demuestra una fe enorme en el potencial literario de buena parte de nuestros jóvenes; por el otro, porque les ofrece un fantástico abanico de oportunidades para desarrollarlo. Creo, sinceramente, que la juventud tiene ante sí un difícil camino hacia el futuro, y uno de los retos más importantes a los que se deberá enfrentar es, precisamente, conservar aquellos valores que siempre se obtuvieron mediante la literatura. Es innegable que la lectura alimenta nuestro espíritu crítico: nos enseña a pensar. A su vez, leer es un placer. ¿Quién no disfrutó con La isla del tesoro de Stevenson, o Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain...? ¿No se aprendían con éstas lo que eran la amistad y la lealtad, por ejemplo?
Pero si leer es un placer, lo es más escribir. Uno siempre se sintió solo al hacerlo; es verdad que la soledad es relativa, porque te acompañan los personajes de tus novelas, a los que das vida, y no es menos cierto que el aislamiento es importante cuando te sumerges en tu universo literario. Pero contar con el apoyo de un proyecto como Excelencia Literaria es una enorme ayuda, puesto que permite al joven escritor sacar del cajón aquellas líneas que un día imaginó y tuvo la osadía de escribir, y comprobar cómo sus situaciones y sus personajes cobran vida, ya no sólo ante sí, sino ante los demás. Ésta es la mayor satisfacción para un escritor, sea joven o no, y Excelencia Literaria lo hace posible>>
 
Humberto Pérez-Tomé,
Fundador y director de Editorial Sekotia
<<Por motivos ajenos a mi voluntad, soy editor. Pero en el mundo literario comencé como autor. Puedo asegurar que se trata de una de las experiencias más bonitas, apasionantes y valientes que una persona puede vivir, pero siempre y cuando lo que trasmites a los demás sea parte de ti y esté fundado en la verdad. Escribir es desahogar un poco el alma, es dar a los demás parte de ti mismo, por eso animo a todos los que crean que en las letras tienen un hueco y felicito a “Excelencia Literaria” por crear este semillero de plumas que algún día pueden llegar a reconvertir a la Literatura en lo que siempre debe ser: el vehículo máximo de la cultura>>
 
Carmen Carbonell,
periodista y presentadora de Libertad Digital Libros
<<Conseguir que un espectador se asome a las páginas de un libro es la mejor recompensa que podemos tener por nuestro trabajo. El fin último del programa de LD Libros es “contagiar” buenos libros; porque hay tantos que faltan horas en el día para leer esas obras que, de verdad, merecen la pena. Por eso, nuestros esfuerzos se centran en divulgar los títulos que, bien sean novedades editoriales o clásicos de la biblioteca universal, realmente enriquecen. Todo buen escritor es también un lector asiduo, así que –recorriendo el camino a la inversa- todo lector voraz es un potencial escritor. ¡Animaos, participantes de Excelencia Literaria, a leer ávidamente! El mundo de las letras es, además, divertido.>>
 
Carlos Blanco,
autor de "Mentes maravillosas que cambiaron la humanidad" y "Toda la cultura en 1001 preguntas"
<<Quiero transmitir mis mejores deseos a todos los chicos y chicas que participáis en Excelencia Literaria. La literatura es una creación extraordinaria del genio humano: nos permite imaginar lo que no existe y profundizar en el sentido de lo que existe. Ningún escritor o pensador ha triunfado sin esfuerzo y tesón. La mayor recompensa del arte es el arte en sí, más allá del reconocimiento, siempre pasajero y a veces volátil. Lo importante es que nos demos cuenta de que al cultivar el arte servimos a un fin que nos trasciende. Por ello, no os desaniméis si vuestros propósitos no se cumplen enseguida, si no lográis un estilo depurado en poco tiempo o si, en ocasiones, os invade la desesperanza: con fuerza de voluntad se pueden superar muchas barreras.
No os cerréis a nada ni a nadie: de todo y de todos se puede aprender. La curiosidad es insaciable y nunca hay que ponerle límite. Un gran escritor es, precisamente, alguien que se ha interesado por el mundo que le rodea y que no se ha conformado con los detalles de la superficie, sino que ha querido llegar a lo hondo del ser humano.
En definitiva: tesón y afán infinito de aprender son, a mi juicio, las dos características esenciales de quien cultiva un arte como la literatura.
Os deseo lo mejor, y que se cumplan vuestros proyectos.>>
 
Angeles de Irisarri,
novelista. Galardonada inumerables veces por sus novelas históricas
<<Recetilla para alcanzar la excelencia literaria:
Se llena de agua un puchero imaginario; cuando hierva a gallos se echa una braza de argumento, un manojo de perseverancia, una pizca de sencillez, unas hojas de humildad, una brizna de oficio, un dracma de talento, una onza de originalidad, diez libras de autocrítica, más unas cuantas cucharadas de ese poso de lecturas anteriores, que no está en ninguna parte, pero que está, y ya se salpimienta con unos escrúpulos de buen humor. Se remueve y, después de larga cocción a fuego lento, se maja todo en el tamiz y se sirve en platos hondos, como si de una sopa espesa se tratare.>>
 
Ignacio Peyró
escritor y redactor jefe de Cultura en La Gaceta
<<Un hombre tan sabio como Sainte-Beuve recomendaba “leer cosas grandes y escribir cosas agradables”. No es mala receta, en tanto que reivindica la lectura y la escritura como dos de las más antiguas estrategias que hemos ideado para cortejar la felicidad. A uno le alegra saber que ese gran caudal de letras sigue teniendo continuidad en las generaciones más jóvenes, como demuestra el proyecto -tan loable- de Excelencia Literaria. Un proyecto que, además, cumple con el mayor mandato de la generosidad intelectual: dar realce al talento que existe. Enhorabuena.>>
 
Aránzazu Sumalla
Editora de
“La Esfera de los Libros”
<<Me ha sorprendido muchísimo el nivel de los textos que firman los alumnos de Excelencia Literaria. Para mí, participar como miembro del Jurado de la VII edición ha sido muy gratificante. Es bonito constatar que hay chicos y chicas deseosos de escribir y de hacerlo bien. Leerlos me ha supuesto un auténtico placer, de verdad.
La decisión me ha resultado difícil. He querido valorar el mensaje positivo de los textos y, por supuesto, la calidad literaria.
Hay escritos que me parecen estupendos.>>
 
Angelina Lamelas
Escritora
<<Si la palabra excelencia avala los primeros pasos de alguien que escribe, me parece la mejor manera de cruzar el umbral de la creación literaria. Facilita la autoestima, la convicción de que merece la pena seguir por ese camino. Algo impagable.
Cuando empezamos, aquella redacción que leímos en clase con la aprobación de la profesora de Lengua y el aplauso de nuestras compañeras, nos ayudó a creer que escribíamos bien. El aval de la Excelencia Literaria tiene que ser algo mucho más importante.>>
 
Rafael Martínez Simancas
Escritor y
Licenciado en Periodismo.
Director del diario “Qué!”
Columnista de VOCENTO y ABC.
<<Uno no se hace escritor, es escritor, igual que un pájaro no aprende a volar, vuela. No hay consejos, ni pócimas mágicas, hay una necesidad de expresar aquello que se ve o que se siente en forma de pasión, dolor, épica o denuncia.

Uno se hace mejor escritor a medida que lee más y también a medida que ama más (aunque no le correspondan, porque un escritor no necesita triunfos sino emociones que compartir). Sobre todas las cosas, se ama LA PALABRA como origen de la creación y se juega con ella hasta que aparece una metáfora, luego otra y así hasta completar un espacio propio que antes no existía. Eso es un escritor: una persona que ocupa espacios que nunca fueron de nadie hasta que son suyos y, por extensión, los colonizas en nombre de todos y creas dónde antes no hubo nada, ni viento. Y no habría escritores sin lectores; el encuentro es también mágico.

Se escribe por la necesidad de llenar un espacio: para amar, para odiar, para transmitir mundo desconocidos, para llegar lejos. Se escribe, a veces, hasta en defensa propia.

A un gran escritor cubano, Eliseo Alberto, cuándo le tocó hacer la mili le pidieron que llenara unas cuartillas sobre su familia. Le pareció que era delatarlos en un informe casi policial. Aquella extraña petición acabó siendo un magnífico libro: "Informe contra mi mismo". Pues eso, que cualquier situación, aunque sea a nuestro pesar puede ser un excelente relato.>>
 
Eduardo Segura
Profesor de Literatura inglesa en la Universidad de Granada.
Estudioso de Tolkien y los Inklings.
<<Escribo para sostener el tiempo en mi fragilidad, para escapar del olvido y sus intrincadas redes, para hacer memoria de quienes llegaron al escenario de este mundo de sueños antes que yo, y partieron para siempre quedarse. Escribo porque no puedo dejar de hacerlo, porque soy demasiado semejante a un dios, y no quiero caer como Ícaro. Escribo para decir lo inefable, para repetir palabras escuchadas o leídas muy atrás en el camino, y recobrar su sentido en medio de las nieblas de la memoria. Escribo porque el mundo es demasiado hermoso, y porque aunque lleno de relatos, ha sido hecho por designio de Dios un Logos paradójicamente pleno e incompleto si falta mi verso, en el decir de Whitman. Escribo entre telares élficos bajo techumbres estrelladas en tierras de penumbra. Escucho y escribo, y pugno por regalar a cada palabra su significado; y me enfrento a metáforas terribles y livianas que no quieren desvelar sus precisos secretos para que no las pueda poseer, sino servirlas. Escribo, en fin, porque aún no se han inventado las palabras que rindan justa compasión a la sonrisa del desgraciado o a la pena del autocomplaciente.

Escribo por eso y por un sinfín de razones que aún no conozco. Porque no están escritas, o porque todavía no las he leído.

Contar historias es contar mi historia, relatar para hacer presente otra vez la alegría arcana y las lágrimas innumerables; para cantar, musitándolo, el temple de corazones heroicos destinados a no rendirse jamás.

La iniciativa Excelencia Literaria es un sendero enlosado de humildad y osadía, de aprendizaje y búsqueda de la verdad: les doy mi palabra.>>

 

Silvia Laforet
escritora.

<<Excelencia Literaria es una oportunidad. Y un empujón. Es ese zarandeo que todos hemos necesitado en plena adolescencia para que los sueños literarios, recreados mientras leíamos a los grandes –cuando hojeábamos "Cartas a un joven poeta" o hacíamos árboles genealógicos ante "Cien años de soledad"-, llegaran a ser mucho más que visualizaciones fantásticas y esperanzas frágiles. El proyecto de Miguel Aranguren es una toma de tierra para que lo que muchos jóvenes pueden llegar a ser, sea. Para que no estén solos y para que se descubran a sí mismos. Porque sólo en la confianza en uno mismo encuentra el escritor su poder. Que lean, sí, que lean todo lo que puedan los niños, los jóvenes y los que ya no lo son. Pero el escritor, ante todo, tiene que escribir. No hay misterios. Si quieres ser escritor, escribe. Lee, sueña, vive, empápate de la experiencia, del olor, color y sabor de la vida, palpita, experimenta. Pero ante todo: escribe. Porque si eres escritor, no podrás vivir sin hacerlo.>>
 

Leopoldo Abadía,
profesor y autor de "La Crisis Ninja" www.leopoldoabadia.com

<<Excelencia Literaria me parece sensacional. Todo lo que sea ayudar a los chavales a hacerse mayores a base de pensar, de recibir cultura y de saber luego administrarla a través de la escritura es, en sí mismo, algo siempre recomendable. No olvidemos que los padres son los que tienen la máxima responsabilidad a la hora de educar. Los colegios simplemente colaboran en esa labor. Por tanto, Excelencia Literaria es una herramienta maravillosa que el colegio puede ofrecer a los padres y en la que estos pueden apoyarse sin miedo para conseguir el gran objetivo: que sus hijos sean aún mejores.>>
 
<<Os animo a entrar en el maravilloso y generoso mundo de compartir emociones, situaciones, imaginaciones, sueños, ideas, sentimientos... Como un gran acto de amor, de devolver lo que hemos recibido, de agradecer lo vivido, de ayudar a otras personas a volar, sentir, experimentar... sin que tengan que moverse de su confortable lugar de lectura. Y si además tenéis la oportunidad de hacerlo con Excelencia Literaria, ¡sois muy afortunados! ¡Adelante!>>.
 
<<La escritura cinematográfica, como la vida, es un viaje. Y en los viajes llevamos una mochila. En ella podemos ir guardando esas piedras raras y extrañas flores del gran Gerardo Diego: tantas percepciones, intuiciones, palabras, gestos, sentimientos, afectos, impromptus arrebatadores. Al terminar la jornada, el buen escritor vacía la mochila y clasifica lo que ha atrapado, para poder usarlo conscientemente, más y mejor.

Excelencia Literaria me ha sorprendido gozosamente: he encontrado esos jóvenes con los que soñó mi maestro Joseph Joubert: chicos y chicas voladores, convencidos de que para hablar a alguien, primero hay que abrir los oídos. Jóvenes dispuestos a perder pie, porque intuyen que a la verdad se va por la ilusión, que la belleza es la inteligencia hecha sensible. Jóvenes que me entendieron razonablemente bien cuando les dije que se tatuasen en el alma este díptico prodigioso de Joubert, en versión de Carlos Pujol “Lo mismo que Dédalo, me hago unas alas. Poco a poco, añadiendo una pluma cada día” (1799) “Hacerse espacio para desplegar las alas” (1800)>>.
 

José Abraham
Autor y compositor español. Fundador de la Escuela de Artistas de Andalucía y vicepresidente de la Asociación de Compositores y Autores Andaluces. Experto en derecho intelectual.

www.joseabraham.com

<<Agradezco la invitación de Excelencia Literaria y quiero animar a los que tenéis la inquietud de crear música y escribir canciones a perseguir vuestro sueño.

No es fácil contar historias en tres minutos, y menos que la gente las retenga y las haga suyas. Pronto descubrirás que para componer buenas canciones hay que tener la habilidad de saber compaginar letras inspiradoras con músicas que lleguen al alma. Para mí es un trabajo gratificante y a la vez muy divertido, ya que me permite variar mucho los estilos en función del artista al que va dirigida la canción. Además, aunque normalmente la labor creativa se desarrolla en soledad, escribir canciones permite también trabajar en equipo; hacer canciones en coautoría te enseña a ser más tolerante y a valorar las diferencias de forma constructiva.

Desde el punto de vista literario, el texto de una canción tiene unas características particulares que lo distinguen de, por ejemplo, la poesía. Ya iréis descubriendo las diferencias entre «musicar» un poema y escribir la letra de una canción pop original.

Si tocáis algún instrumento o habéis pensado alguna vez en escribir una canción, poneos a escribir con pasión canciones que emocionen. En mi caso, de niño y adolescente, cuando abría los discos que había podido comprar después de semanas de ahorro, y leía las letras del álbum y sus créditos, siempre soñaba con ver mi nombre algún día firmando como autor y compositor. Hoy mis canciones han sido editadas en 35 países y publicadas en más de 3 millones de discos vendidos y sigo teniendo la misma ilusión y los mismos miedos que el primer día>>.

 

 

 
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