Críticas
“Miguel Aranguren recupera la intimidad, recuerdos de adolescencia y descubrimientos ligados al lugar que, en esa etapa, marcó su iniciación a la vida adulta (...) El argumento está diseñado con el modelo de los clásicos del realismo, con una prosa de tono evocador, a veces lírico”. (El Cultural)
“Aquel verano es pura literatura, una novela de introspección vitalista, el verano de un joven de quince años que está descubriendo el mundo, a su padre y el primer amor”. (El Mundo)
“Un adolescente que lee a Azorín, pasa un verano con su abuela y con los fantasmas familiares en el pueblo en el que nació (...) Miguel Aranguren resuelve, con presteza y ánimo descriptivo, una isla de paz casi decimonónica, sólo perturbada por los ecos siniestros del terrorismo”. (El Correo)
“Es un libro cargado de nostalgia y belleza (...) Presenta a unos personajes dulces, como la abuela, tiernos, como Matamoros, o entrañables, como don Eustaquio, el cura del valle. Una novela inolvidable” (Alfa y Omega)
“Miguel Aranguren es una joven promesa de la literatura española (...) En esta novela, Rodrigo conocerá el por qué de la misteriosa conducta de su padre, sabrá qué significa establecer un contacto directo con la tierra y con los hombres que la tierra forja y, sobre todo, descubrirá su primer amor, limpio y atrayente. Aranguren recorre bien todos estos sucesos: con brillantez unas veces, con ligera ironía otras, pero siempre con calor y cercanía”. (Mundo Cristiano)
“Gracias a las conversaciones con los sobrevivientes del pasado y al contacto con la naturaleza, Rodrigo conocerá las heridas de su familia y podrá descubrir el valor de las raíces y la importancia de la amistad”. (Hacer Familia)
“Miguel Aranguren forma parte del grupo de nuevos escritores que han venido a enriquecer el panorama literario español. Lejos del pesimismo que caracteriza a algunos de los autores de su generación, encontramos aquí un estilo fresco y amable, tan de agradecer (...) Una novela de calidad para disfrutar”. (La Verdad)
“Aquel verano es una historia de amor y amistad (...) escrita con un estilo eficaz, dinámico. Con pericia, el autor penetra en la intimidad de Rodrigo, un adolescente atípico que tiene ganas de tomarle el pulso a la vida. No recurre Aranguren a efectos morbosos para forzar la trama, ni pasean por sus páginas obsesiones literalizadas, tan presentes en otras novelas actuales protagonizadas por adolescentes un tanto enfermizos. Lo más sorprendente es su buscada y conseguida naturalidad, también a la hora de describir los sentimientos más personalizados”. (Aceprensa)
“Rodrigo descubre las raíces de su propio pasado. Novela escrita con un estilo cordial, diáfano, que retrata las complejidades de la adolescencia”. (TELVA)
“Una novela positiva, escrita con un estilo sencillo y melancólico”. (Canal Solidario)
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